El porvenir de una promesa
El gobierno de Gustavo Petro no finalizó como debía. Hace cuatro años imaginaba que, pese a las dificultades de su temperamento, bien conocidas desde cuando fue alcalde de Bogotá, ser consciente de la responsabilidad que le imponía la historia le serviría para dominarse a sí mismo. Pensé que por cuatro años evitaría sentirse el más inteligente, con licencia para inmiscuirse y opinar de cuanta cosa existe en el presente, el pasado y el porvenir.
Pensé que haría como López Obrador en México, que trabajó disciplinadamente seis años, haciendo gala de modestia y autocontención en su vida personal. Tan bien lo hizo en la escena política de su país, que creó un partido con el que ganó casi todo donde quiera que hubo elecciones, en todas las ramas del poder público y desde las municipalidades hasta las elecciones presidenciales siguientes.
Petro, en cambio, se caracterizó por un estilo de gobierno menos contenido y por una........
