¡Hola, soledad!
Schopenhauer era pesimista. Consideraba éste el peor de los mundos posibles. Inspirador de pensadores tan alejados como Nietzsche y Unamuno, daba a la voluntad el cariz de fuerza irracional que todo lo condiciona, da a la vida un sabor agridulce, y la esclaviza con el ansia de continua adquisición de conocimiento. Sus afirmaciones resultan de actualidad, aplicables a la adicción creciente a la Inteligencia Artificial, a las redes, plataformas, y a la velocidad de la comunicación individual autosuficiente. El filósofo alemán sentenció hace dos siglos: “El instinto social humano no está basado en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.”
Doscientos años después, el miedo está desapareciendo o, por lo menos, es menor al que sentimos por la relación presencial e interactiva con los demás. Según la Deutsche Welle, globalmente casi dos de cada seis personas sufren de soledad no deseada. El aislamiento ha sido catalogado por la OMS como amenaza para la sanidad. Incluso la compara con el daño que produce fumar........
