Crisis y solidaridad
El sismo que recientemente sacudió a Colombia nos recuerda que la naturaleza no necesita cambiar para ponernos en peligro; basta con que nosotros olvidemos dónde estamos construyendo. El terremoto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, volvió a poner sobre la mesa una pregunta que se formula demasiado tarde: ¿qué tan preparados estamos para convivir con las amenazas naturales que conocemos?
Estamos acostumbrados a entender el territorio como un escenario sobre el cual ocurre nuestra vida. Montañas, ríos, ciudades, carreteras, puentes, edificios y redes de servicios aparecen ante nuestros ojos como piezas independientes; forman parte de un mismo sistema: una geografía dinámica sobre la cual hemos levantado una segunda naturaleza, que ha transformado la naturaleza y muchas veces se ha edificado sin comprender suficientemente las fuerzas naturales.
Por eso, después de cada desastre resulta tentador........
