Feijóo se vuelve a equivocar
Alberto Núñez Feijóo, en un acto esta semana en Madrid. / José Luis Roca / EPC
No se si es fruto de la ansiedad o por su empeño en tomar atajos innecesarios, o peor aún, por incompetencia, el caso es que siempre va con el pie cambiado, lo que conlleva a que Pedro Sánchez siga respirando, ahora, y gracias al tirano, excéntrico y déspota Trump, sin bombona de oxígeno.
Feijóo metió la pata hasta el fondo con Mazón, con lo fácil que hubiera sido pedir su cabeza desde el primer momento en vez de cargar con un “muerto” político que olía mal desde la misma tarde de la tragedia, pero él prefirió taparse la nariz y echárselo a la espalda.
Hace unos días, cuando vio que hasta la Patronal Empresarial y la mismísima Iglesia Católica, apoyaban la regularización de inmigrantes, en vez de sumarse al carro, decidió entrar en el debate como elefante en cacharrería, y prefirió poner a miles de personas que llevan mucho tiempo entre nosotros, a los pies de los caballos, entrando en una competición absurda con VOX para ver quien la tenía más grande.
Pero este viernes, si quería sopa, se ha bebido dos tazas el solo.
Si había un momento crítico para pactar con VOX, que anda entre descomposición y autoritarismo, es ahora, una situación, la que está viviendo el partido de Abascal, con su apoyo a Trump, a Orban, a Netanyahu y principalmente, actuando desde el autoritarismo en el interno de la organización, y llega Feijóo y vuelve a salir en la fotografía movido, con la cara borrosa y los argumentos empañados, hasta Isabel Díaz Ayuso le ha dado un pescozón a María Guardiola diciéndole que se ha saltado varios semáforos en rojo.
Si el pacto con VOX llega tarde y mal, y encima le hace un flaco favor a Juanma Moreno, ni corto ni perezoso se convierte en el anfitrión, junto a Abascal, de Corina Machado, agasajándola con flores y música, como si fuera la presidenta de Venezuela, la misma que cuando recogió el Premio Nobel de la Paz, se fue corriendo a la Casa Blanca para entregárselo a Donald Trump, recuerden que incluso entró en la residencia del presidente de los EE.UU. por la puerta de atrás.
Feijóo tiene un problema grave de olfato político Una pena que siga tirando piedras sobre su propio tejado y pegándose tiros en los pies.
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