250 kilómetros de costa y siempre me toca un gilipollas
Lamine Yamal con el diez a la espalda durante un partido en el Camp Nou / Alejandro García / EFE
Lo he intentado todo, cambiando el día, la hora y hasta la playa, incluso pensé que el gilipollas era yo, pero lo que ocurrió el otro día, me confirmó que en este país hay mas gilipollas que quintos de cerveza.
A mí ni el Williams ni el Lamine Yamal me representan.
Hace ya mas de una semana que nos proclamamos campeones del mundo, pero los efectos secundarios aún resuenan. No llevaba ni cinco minutos en la playa cuando a mi lado se apalancaron una suegra con su nevera y cuatro silletas, dos sombrillas, su hijo, su hija,........
