Pan y circo: el negocio de una sociedad distraída
Pan y circo, el negocio de una sociedad distraída / L. O.
Por muchos siglos que pasen, el invento sigue funcionando de maravilla: mantener a la gente entretenida mientras unos pocos acumulan poder, dinero y obediencia. Antes los espectáculos se celebraban en el Coliseo; hoy el escenario ha cambiado, pero el formato sigue siendo parecido: por un lado, los parlamentos; por otro, los grandes estadios de fútbol.
Somos campeones, viva el fútbol, los reality shows, el patriotismo de merchandising y el eterno «y tú más». Pero que nadie mire demasiado el precio de la vivienda, la precariedad laboral, los recortes o el saqueo cotidiano. Si trabajas, pagas IRPF; si compras o vendes, impuestos de transmisiones y plusvalía; si heredas, impuesto de sucesiones. No temen una población enfadada; temen una población consciente. Por eso invierten tanto en espectáculo: porque un pueblo distraído molesta mucho menos que un pueblo organizado. Y si está dividido, pues mejor todavía.
Hay ideas que sobreviven a los siglos porque describen una realidad que cambia de forma, pero no de esencia. Panem et circenses, escribió Juvenal hace casi dos mil años para denunciar cómo el poder romano mantenía tranquila a la población ofreciéndole alimento y entretenimiento mientras las decisiones importantes quedaban lejos del pueblo.........
