Mi chino ha cerrado
Una imagen de archivo de un bazar en Murcia. / L. O.
El delegado de la agencia Efe en Tokio, allá por 2005, nos contaba que su secretaria, japonesa, había sufrido un soponcio cuando el 31 de julio se despidió de ella deseándole un feliz descanso. La mujer creyó que la estaba despidiendo, pues desconocía el concepto mismo de vacaciones. Se lo tuvo que explicar: disponía del mes de agosto libre, y cobraría su sueldo convenientemente. No lo entendía, y se echó a llorar, rogando por acudir al trabajo. El delegado le informó sobre que su deseo era imposible, pues podría ser denunciado por........
