Maricarmen y sus muñecos
El desahucio de Maricarmen moviliza a los colectivos sociales / L.O.
No puedo imaginar qué escribiría Luis Carandell, pero este país se parece bastante a un manicomio, lo malo es que se trata de nuestro manicomio nacional. La sección y después libro del escritor barcelonés, Celtiberia show, recogía sus crónicas a finales de los sesenta y primeros setenta en la revista Triunfo, y de haber vivido este septiembre quizá habría enarcado las cejas por el asunto Maricarmen —que, por cierto, se apellida Abascal, lo que ya es el colmo—.
Pues resulta que el follón que se ha montado con esta señora es por una ley del PSOE de 1994, la LAU, no de Ayuso o, pongamos, de Donald J. Trump, bestias mitológicas de la progresía. Maricarmen vivía muy bien, y por muy poco dinero, en su vivienda, nada menos que en el distrito de Retiro, Madrid, gracias a la normativa de las rentas antiguas, vamos, de la época de Franco, y de la que Maricarmen se benefició durante siete décadas y tres aplazamientos de desahucio, que también hay que decirlo. Ella sabía en qué situación se........
