La pantalla vencedora
Una librería. / Oscar J. Barroso
Ya pasada la apoteosis habitual del Día del Libro reaparece en directo ese enfrentamiento que, desde hace años, mantienen las pantallas contra las páginas impresas en papel. Por ahora, las pantallas ganan. Requieren toda nuestra atención, desde el momento en que el despertador del móvil nos pone en pie hasta que por la noche tenemos esa misma pantalla resplandeciendo en la habitación a oscuras, como rara compañía en el insomnio. El amor, los bulos políticos, las transacciones bancarias pasan por ahí, y ese es a la vez el sustituto de las horas de lecturas con un libro en las manos.
La era de la posliteratura viene a ser un tiempo posalfabético. Ahí nos adentramos sin pasmo, incluso con complacencia. Al comparar la........
