De uñas contra los brutos
El Celta recibió de uñas a su último contrincante, aunque no en el sentido agresivo de la expresión. Jugadores y parte de la afición se las pintaron para solidarizarse con uno de sus jugadores, al que a veces intentan agraviar en otros campos precisamente por ese hábito cosmético. Y por lo que implica.
A Borja Iglesias, competente delantero, suelen llamarle gay ciertos hooligans, usando otra palabra más sonora con ánimo de injuria.
El motivo no son las uñas pintadas, naturalmente, sino su desacomplejada defensa de los derechos de los homosexuales. Y no solo eso. También fue uno de los pocos profesionales que pidieron respeto para las mujeres cuando un dirigente federativo se propasó en público con una........
