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Luis Enrique habla con LA NUEVA ESPAÑA en París: “El Sporting perdió la gran oportunidad que tuvo no dándome la opción de entrenar al inicio”

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20.05.2026

Luis Enrique habla con LA NUEVA ESPAÑA en París: “El Sporting perdió la gran oportunidad que tuvo no dándome la opción de entrenar al inicio”

“No quiero ser el abuelo cebolleta entrenando… Espero no verme más allá de los sesenta años”

LA NUEVA ESPAÑA habla con Luis Enrique en París: "¿Entrenar al Sporting? Sería muy bonito; pero tengo pánico a fracasar en mi tierra"

Luis Enrique Martínez (Gijón, 56 años) irrumpe en una sala anexa a la sala de prensa de la inmensa Ciudad Deportiva del PSG, en Poissy, con esa mezcla de cercanía, ironía y naturalidad que le caracteriza. Cariñoso con su tierra, vacilón y directo, el técnico gijonés atiende a LA NUEVA ESPAÑA desplazada a París antes de comparecer ante más de 150 medios de comunicación de todo el planeta en el ‘Media Day’ organizado por el club parisino a las puertas de la final de la Liga de Campeones ante el Arsenal, en Budapest.

Aunque las prisas aprietan, Luis Enrique se sienta relajado y sin esquivar ningún asunto. Habla del PSG, de otra final europea y de un Sporting de Gijón que sigue muy presente en su cabeza. El entrenador asturiano reflexiona sobre la exigencia de El Molinón y deja una de las frases más sinceras de la conversación: "Yo le tengo pánico a fracasar en mi tierra".

-El año pasado estaba muy calmado antes de la final de la Liga de Campeones ante el Inter de Milán. ¿Cómo se encuentra este año antes de medirse al Arsenal?

-Pues eh… con el mismo espíritu. Es cierto que el año pasado fue un poco diferente. Justamente quedaban diez días –cuando se produjo el encuentro con los medios de comunicación– e íbamos a jugar la final de la Copa de Francia, que era como un estímulo claro para preparar la final (ante el Inter). Este año no tenemos esa circunstancia, estamos eliminados de la Copa. Vamos a jugar aquí un partido de entrenamiento. Espero que esto se convierta en un hábito y que podamos vernos una vez al año, que vengáis a visitarme una vez al año. Estoy positivo, tranquilo. Esta temporada ha sido muy larga porque se juntó con la anterior. En la anterior, cuando habíamos conseguido hacer historia en París, empezó el ‘Mundialito’. No nos dio tiempo casi ni a celebrarlo. Esta temporada ha sido agotadora, exigente y con muchas lesiones. Anímicamente estoy preparado para otra final.

-¿Se disfruta más esta final o hay más presión ahora?

-Creo que el año pasado hubo más presión. El hecho de no haberla ganado nunca para el club y para los aficionados representaba mucho. Era una presión positiva, de apoyo y refuerzo… pero que te podía ahogar. ¿Me explico? El abrazo del oso que te mata (risas). El año pasado, basado un poco en mi experiencia, decía: "Esto es demasiada presión, coño, esto es jugar al fútbol". Si jugamos al fútbol demasiado presionados, no vamos a jugar al fútbol. Afortunadamente lo pudimos controlar y nos salió la mejor final que podíamos imaginar. Pero, en términos de presión, de lo que significa, la final de Champions siempre tiene presión. No pretendamos jugarla como si fuera la pista del Xeitosa. Así que........

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