Gloria Blanco, la "vocal coach" avilesina que pasó de "Tu cara me suena" a enseñar a hablar en público a grandes directivos (entre ellos los del Real Oviedo)
Gloria Blanco, la "vocal coach" avilesina que pasó de "Tu cara me suena" a enseñar a hablar en público a grandes directivos (entre ellos los del Real Oviedo)
La experta ayudó al presidente carbayón a preparar el discurso que dio cuando recibió el "Carbayón del año": "Es un hombre muy detallista y tiene mucha facilidad; lo coge todo muy rápido"
"Sobre todo la gente tiene miedo a hablar en público, porque a las personas nos asusta la exposición, el rechazo, quedarse en blanco en esos momentos...", explica Blanco
Gloria Blanco, en La Curtidora / Mara Villamuza / LNE
De dar clases de canto a enseñar a hablar a grandes directivos. Ese es el recorrido profesional que ha hecho la avilesina Gloria Blanco (1990) en la última década y media. Pero este camino, que le ha llevado a formarse en Nueva York, trabajar con los concursantes de "Tu cara me suena" o preparar discursos al presidente del Real Oviedo, no ha sido, ni mucho menos, una línea recta. "Ha habido mucho de casualidades", asegura.
La historia de Gloria Blanco empezó como muchas buenas historias: con el sueño de una niña. "Yo quería ser cantante, y con 15 o 16 años empecé a ir a clase a la Fundación de Música Moderna de Avilés. El problema es que sentía que no me gustaba mi voz, y eso me atenazaba. No conseguía sacar lo que llevaba dentro", recuerda con franqueza, de una situación que a ella, como le pasaría a la inmensa mayoría de adolescentes, le provocaba "mucho miedo escénico": "Me quería morir de la vergüenza cuando tenía que cantar en público".
Lejos de permitir que esos miedos le impidiesen perseguir su sueño, Gloria Blanco buscó cómo enfrentarlos. "Tenía una cosa muy clara: quería que me gustase mi voz. Quería cantar y poder decir: 'Me gusta lo que hago'". Y así comenzó a recibir clases de técnica vocal, unas lecciones que compaginó con la carrera de Ingeniería Industrial. "Siempre tuve claro que no me quería dedicar a la ingeniería, porque para mí era prioritario encontrar mi vocación o mi propósito, pero en aquel entonces, estudiar una carrera era lo normal en ese momento y mi familia me animó a hacerlo", recuerda con una sonrisa, de una formación que no emplea en su día a día en la parte más puramente práctica, pero que, cree, le "ayuda a trabajar y organizarme de........
