Inaceptable la corrupción en la Basílica de Guadalupe
Desde hace un año se han venido ventilando diversas irregularidades, malos manejos y opacidad administrativa que conducen a pensar en prácticas de corrupción en la gestión de la Basílica de Guadalupe. Son hechos y no conjeturas de la prensa con el supuesto afán de desprestigiar a la Iglesia y al recinto guadalupano. Como todos sabemos, la Basílica es el espacio sagrado más importante de la religiosidad popular del pueblo de México, es el principal santuario de la fe guadalupana de México; lamentablemente se ha convertido en un territorio contaminado por intereses y luchas de poder mundanos de clérigos.
En el fondo gravita una acusación muy grave: la simonía que es la compra o venta deliberada de bienes espirituales, sacramentos o favores divinos a cambio de dinero o bienes materiales. El caso de los abusos y corrupción en la Basílica de Guadalupe no es nuevo. Tiene una larga y lastimosa historia. El escándalo reciente tiene como ojo del huracán al rector de la Basílica, Efraín Hernández Díaz que es señalado de cohecho por su propio cabildo. El cabildo es un consejo canónico de sacerdotes para ayudar a la administración de los bienes materiales y espirituales del recinto.
Dicho órgano acusa al rector, Efraín Hernández, de malos manejos y uso indebido de los cuantiosos recursos que recibe la basílica. Estas graves acusaciones, enlodan al cardenal Carlos Aguiar Retes. Quien primero, ante las acusaciones del........
