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Ceuta: el espectáculo político continúa, la crisis humana también

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13.09.2026

Un mes y medio después de la tragedia de Ceuta, el ruido continúa creciendo mientras las personas van desapareciendo de la escena. Primero fueron los inmigrantes, convertidos indistintamente en invasores, armas humanas o cifras. Después llegó la batalla sobre los avisos del CNI. Ahora son los documentos desclasificados, la Audiencia Nacional, las acusaciones de traición, Marruecos y las responsabilidades políticas.

Cada actor parece haber encontrado en Ceuta una pieza adecuada para su propio relato. Mientras tanto, lo fundamental sigue quedando en segundo plano: más de un centenar de personas murieron tratando de cruzar una frontera y miles permanecieron después durante días sin una atención institucional adecuada.

La desclasificación acordada por el Gobierno 'socialista' resulta, de hecho, desconcertante desde el punto de vista de sus propios intereses. Todo hacía pensar que la publicación serviría para respaldar su versión y cerrar la controversia. No ha ocurrido así. Los documentos demuestran que sí existieron avisos previos: el 29 de julio el CNI comunicó a la Delegación del Gobierno en Ceuta que circulaba una convocatoria para entrar al día siguiente "por valla y mar", señaló la enorme difusión potencial de los grupos implicados y trasladó información similar a la Guardia Civil y a los servicios de inteligencia marroquíes. Lo que esos informes no anticiparon fue la dimensión final de la entrada.

El Gobierno se aferra ahora precisamente a la magnitud. Nadie había previsto más de 70.000. Pero esa explicación solo alcanza para discutir qué pudo hacerse antes y durante las primeras horas del 30 de julio. No explica lo que sucedió después. El propio Ejecutivo sostiene que entre el 90 % y el 95 % de quienes habían cruzado la frontera regresó a Marruecos en las primeras 24 o 48 horas. El 3 de agosto, el Gobierno de Ceuta calculaba que permanecían en la ciudad entre 3.000 y 5.000 personas. A esas alturas el Estado ya no se enfrentaba a una multitud imposible de absorber, sino a varios miles de personas cuya atención........

© La Haine