Mientras tanto: “Poco respeto por Paloma”
Estuvo el sábado pasado en Armenia Paloma Valencia, candidata presidencial, con plaza de Bolívar medio llena o medio vacía, según quieran informar.
Llegó a las 5:05 a una cita pactada para las cuatro de la tarde, ante 3.000 personas. El presentador en plaza siempre anunció a Paloma como candidata del Centro Democrático, lo cual no es cierto, pues después del ocho de marzo ella representa a los seguidores del Nuevo Liberalismo, Cambio Radical, Daniel Oviedo candidato a vicepresidente, partido conservador oficial, de la periodista Vicky Dávila, del candidato de las regiones Aníbal Gaviria, del exministro Pinzón, y Enrique Peñalosa, quienes hicieron parte del grupo denominado “La gran Consulta”, y el presentador los ignoró. Para ser candidata de un grupo tan importante y posiblemente presidenta, los organizadores hicieron poco.
Paloma entiende y conoce los problemas del país y la manera posible de enfrentarlos y los sabe contar; no olvida sus orígenes políticos y valora mucho la compañía de los partidos que estuvieron en los preámbulos de su escogencia; su discurso es más moderado, distinto a Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella.
Paloma reconoce que no será fácil ajustar la economía del país después del gobierno Petro; según ella, ella mejorará el sistema de salud porque los colombianos no reciben medicamentos ni son atendidos en clínicas ni hospitales por decisiones equivocadas del ministerio y presidente; la seguridad es insegura en la ciudad y en el campo y devolverá la autoridad a las fuerzas militares, e imaginó un cuadro de cómo será el país en los próximos cuatro años si ella gana, o si gobierna Cepeda.
Nadie desconfía de su capacidad, de su carácter, de su criterio para saber enfrentar lo que a la presidencia toque. Pero recogiendo conceptos en la calle, será clave la decisión en la primera vuelta, y en eso la derecha no está decidida, ni el Centro tampoco donde habitan Sergio Fajardo, Luis Gilberto Murillo, Claudia López y Roy Barreras.
Dada la cercanía con la fecha electoral y la convicción que tiene por la votación que su partido y los compañeros de “Consulta” le pueden poner en el Quindío, es probable que Paloma haya visitado por última vez a Armenia.
El recibimiento a Paloma en Armenia fue muy tacaño; “la escondieron con 20 comensales”. Habría dejado “un mejor sabor de boca” si le organizan una entrada casi triunfal acompañada de representantes de los movimientos de su candidatura, pero por el egoísmo de Centro Democrático Quindío, apenas hubo media plaza.
Bravísimos estaban los acompañantes de Paloma “con la poca importancia que los desorganizadores le dieron en Armenia a la posible presidenta”. Utilizada Paloma y los godos para elegir a Bedoya, “ya no importan Paloma y los godos”; historia repetida en el Quindío con Mario Castaño y Sandra Bibiana, a quienes exprimieron todo lo que pudieron, y luego los sacaron.
Punto y aparte: A propósito del próximo mundial de fútbol, Javier “Tierra” Mejía, de Armenia, en el 2026 celebra(?) 46 años de un hecho futbolístico, histórico y único. “Tierra” jugando como marcador de punta en el equipo “Tobillones” del Club Campestre, hizo tres autogoles, perdiendo 3×1. Terminado el partido, salió por las fincas vecinas, se compró un seguro de vida, y después se convirtió en excelente conocedor y vendedor de seguros. Un compañero de juego dijo que era cierto, y “que no le recuerde, por favor. Nadie más hace eso”. Noticia publicada en LA PATRIA, de Manizales, 1980.
