Washington: Política de máxima presión contra Latinoamérica
Los múltiples frentes abiertos de amenazas – sean a países amigos, adversarios y enemigos sin distingo – procesos de desestabilización, intervenciones, agresiones y guerras con participación de Estados Unidos, bajo diversas variantes y países: en Ucrania, Venezuela, China, Rusia, El Líbano, Palestina, entre otros, se han multiplicado bajo la segunda administración del presidente estadounidense Donald Trump, destacándose las acciones contra Cuba.
Y, en este listado, la política de máxima presión y crímenes contra países de Latinoamérica, se destacan décadas de agresión contra la República de Cuba. Impregnado con la violación del derecho internacional, el uso de estrategias de guerra suave al estilo del detallado por el politólogo Gene Sharp (1) y todo tipo de acciones delictivas, que se extienden ya por 64 años. Hablo de un manual golpista que, en sus cuatro primeros puntos han tenido como blanco y puestos en práctica en Cuba con mayor o menor intensidad. Y, el quinto de los puntos signados por Sharp es parte de las amenazas continuas de Washington.
En mayo de este 2026, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos están marcadas por una escalada de tensiones que suben de tono día a día bajo la segunda presidencia de Donald Trump. Gobierno que tiene en su secretario de Estado, Marcos Rubio, de origen precisamente cubano su principal porta estandarte bélico e incitador al “castigo” en todos los ámbitos contra la patria de sus padres. No hay nada peor que un Malinche. .
Estados Unidos no cesa de agredir en todas las formas posibles a Cuba, de tal manera de lograr el sueño megalómano de Trump y los suyos: la claudicación de la revolución cubana, Y, para ello, el incremento del bloqueo más extenso que registre la historia moderna contra un país soberano. Un proceso delictuoso que aumenta día a día las acciones que pesan, sobre todo, en la población de esta nación latinoamericana.
Estados Unidos ha impuesto nuevas sanciones económicas y emite, a través de un vociferante Donald Trump y sus acólitos como Peter Hegseth, secretario de guerra del gobierno de Estados Unidos, el mismo Marco Rubio, entre otros, intimidaciones de intervención militar. Cuba responde con denuncias de agresión y llamados a la comunidad internacional para lograr algún tipo de respuesta que, permita terminar con décadas de apremios contra la isla mayor de las Antillas. Camino difícil pues, todas y cada una de las 30 resoluciones de condena a este bloqueo ilegal y criminal, presentadas en la ONU, han sido vetadas una y otra vez, por Estados Unidos.
El 1 de mayo de este 2026, el gobierno de Trump en su política crónica contra Cuba firmó una orden ejecutiva que amplía el abanico de sanciones contra funcionarios cubanos, entidades en sectores clave como energía, defensa y finanzas, y cualquier colaborador extranjero, con el fin de «asfixiar» al gobierno cubano. Este año se ha ampliado el abanico de restricciones al sector militar, intensificado al sector energético (un bloqueo en temas vinculados al petróleo que ha empeorado las condiciones de vida de la población cubana) y bancario. Incluyendo 422 hoteles e inclusive casas particulares en arriendo vacacional, afectando el sector turístico.
Para Estados unidos, todo es posible de sancionar contra Cuba: Es la máxima de Washington, cuyo régimen de delitos contra Cuba es considerado uno de los más prolongados y rigurosos de los últimos 80 años en el mundo. Todo ello con un entramado legal que ha evolucionado, en estos 64 años, haciendo aún más dura la vida de la sociedad cubana. Sólo, durante la primera administración Trump se implementaron 243 medidas coercitivas, restricciones sobre áreas específicas de la economía que endurecieron aún más el bloqueo y embargo económico sobre la nación latinoamericana, oficializado el año 1962 mediante la llamada Proclamación presidencial 3447 (2)
Al igual que contra la República Islámica de Irán, en la guerra de agresión llevada a cabo junto al régimen israeli contra la nación persa, Trump suele clamar la victoria está cerca, aunque sus fracasos son evidentes. Con Cuba afirma que “tomará el control de la isla casi de inmediato” La megalomanía y la mitomanía de este denomiando narciso maligno afirma que primero terminará con el «trabajo»........
