El zarpazo de marzo
En la madrugada del 10 de marzo de 1952 los cubanos despertaron con una noticia que estremecería los cimientos de la nación: Fulgencio Batista y Zaldívar, el otrora sargento taquígrafo que escaló posiciones como la espuma hasta autoproclamarse “hombre fuerte” en los años 30, había dado un golpe de Estado.
Con la complicidad del Ejército y el respaldo silencioso pero efectivo del gobierno de Estados Unidos, derrocaba al presidente constitucional Carlos Prío Socarrás, un político del Partido Revolucionario Cubano Auténtico cuyo pecado mayor, al parecer, fue contradecir los intereses del poderoso vecino del norte.
Aunque Prío había llegado a la presidencia por voluntad popular, su mandato quedó........
