La cultura como garantía de independencia frente a la IA
No nos llamemos a engaños. La Tierra sigue girando alrededor del Sol, pero en su rotación va produciendo cambios y alimentando ambiciones. El mundo se divide, y las sociedades también, aunque parezca que somos un todo.
En medio de ello, la integridad territorial a nivel global es amenazada desde Washington como antes lo fue desde Berlín, y Donald Trump quiere convertirlo en el ombligo del mundo.
Que la bandera de las barras y las estrellas aparezca en publicaciones cubriendo la mayor parte del hemisferio occidental, incluido México, y la figura de Trump como Zeus lanzando rayos y centellas en medio de tormentas, no es una pretensión, sino una amenaza, y es necesario tomarlo en cuenta. México, Brasil y Cuba son centro de su diana.
Los dos primeros están en procesos electorales que Trump ve cruciales para Estados Unidos. México con las intermedias para renovar totalmente la Cámara de Diputados con sus 500 legisladores.
Brasil las presidenciales con un facineroso delincuente probado como es el hijo de Bolsonaro quien debería estar en algún tribunal rindiendo cuentas de su corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas, y no en una lista de candidatos a la primera magistratura.
La IA se ha convertido en el principal instrumento de la ultraderecha estadounidense para dar sus golpes blandos sin necesidad, como antaño, de usar ejércitos nacionales o invasiones militares, dejando el menor rastro posible de culpabilidad, gracias al desarrollo desigual de la tecnología de las comunicaciones que les impide a las víctimas demostrar el delito.
Los casos de Javier Milei en Argentina, el pinochetista José Antonio Kast Rist en Chile, el troglodita narcisista Abelardo de la Espriella en Colombia, la ultraderechista Keiko Fujimori en Perú, Daniel Noboa en Ecuador, Rodrigo Paz Pereira, de Bolivia, Nasry Asfura, hondureño, por citar los más connotados, son la prueba más palpable del uso de la IA en los golpes electorales.
Lo mismo preparan contra Luiz Inácio........
