Procesión de misiles de diversa especie
María Dolores de Cospedal y Jorge Fernández Díaz, implicados en la trama Kitchen. / EFE
A ver si me entero. El Gobierno de Sánchez está lleno de corrupción y saca el «No a la guerra» para tapar sus vergüenzas. ¡Genial! Ningún partido puede estar exento de algún punto oscuro, sí. Pero la derecha extrema del PP se lleva la palma por los numerosos casos que aún quedan pendientes en relación con este grupo. Uno de ellos es el uso de las instituciones para el sabotaje a una investigación judicial. Y es que la trama Kitchen es algo más que un escándalo. Porque se demuestra que algunos poderes políticos son capaces de colonizar las estructuras públicas para protegerse a sí mismos.
El próximo 6 de abril se juzgará uno de los episodios más graves, como es este asunto que, además, tuvo una presunta red de mandos policiales que utilizaron fondos públicos para llevar a efecto espionaje político. No fue un hecho aislado al parecer, sino una estructura debidamente organizada con el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz a la cabeza del pelotón, camino del Calvario y sin tocar a quienes estaban en la cúspide del tinglado. Supuestamente, M. Rajoy y la peineta de Dolores de Cospedal.
Recuérdese la acreditada financiación irregular, una caja B durante más de veinte años y otras lindezas de los que han........
