La mujer que me enseñó a recordar
Las representantes de las asociaciones del metro y de la dana, el viernes en el homenaje a las víctimas. / J.M. López
Si hay una persona que, hasta el día de su fallecimiento, me transmitió las historias de la familia, esa fue, sin duda, mi abuela Isabel. Desde muy pequeña me acostumbré a que fuera ella la gran guardiana de nuestra memoria familiar, aunque entonces, por mi corta edad, era incapaz de comprender el verdadero alcance y la crudeza de muchos de los relatos que me contaba.
En las comidas de los domingos, solía rescatar episodios del pasado: algunos muy dolorosos, otros sorprendentes y, por qué no decirlo, también unos cuantos divertidos. Muchas de aquellas historias giraban en torno a la Guerra Civil y a las enormes necesidades, hambruna incluida, que la familia sufrió en los años posteriores. Pero, sobre todo,........
