País tranca, Gobierno a la deriva
El poder no cambia a la gente, la desnuda. Hace algunos días escribí que el poder no cambia a la gente, la desnuda. Y es lo que estamos viendo. Cuando un presidente deja de escuchar al pueblo, empieza a equivocarse. Y cuando se equivoca por sordera, provoca una reacción adversa que es inevitable. Vivimos de percepciones, no de verdades. Lo comprobé en mi paso por la política. Un presidente con poca acción, transmite poca seguridad. Quise creer por un momento que se trataba de templanza, de una admirable aptitud para no alterarse ante el desastre. Hoy la pregunta es directa y sin rodeos: ¿estamos frente a un indeciso crónico o frente a un estratega brillante? La sola duda ya es un mal presagio para el país. Una mala decisión se puede perdonar. La........
