DESDE SEGOVIA A SAMARKANDA PARA SERVIR A CASTILLA
DESDE SEGOVIA A SAMARKANDA PARA SERVIR A CASTILLA
Apenas iniciado el siglo XV, un nuevo poder emergía para desestabilizar el equilibrio europeo. Tamerlán, el casi desconocido jefe tártaro, derrotaba (1402) al sultán Bayaceto, la gran amenaza del Occidente europeo. Los príncipes cristianos comprendieron pronto la importancia de establecer relaciones con el poderoso kan e inducirlo a imponer una tenaza política contra los turcos. Así lo comprende el joven rey de Castilla, Enrique III, quien decide enviarle una embajada presidida por Gómez de Sotomayor y Hernán Sánchez de Palazuelos. Responde el dueño de las estepas asiática con otra. Viene al frente su consejero, Mohamad Alcagi (El-Kesh), con ricos regalos, entre otros tres princesas grecohúnagaras que habían pertenecido al harén de Bayaceto. El monarca castellano decide corresponder y ordena organizar otra expedición que lleve ricos dones, con cartas de amistad, al dueño de Samarkanda. Al frente del séquito castellano, una docena de hombres, irán como embajadores fray Alfonso Pérez de Santa María, teólogo políglota (en su boca, las enseñanzas evangélicas); el impetuoso guardia Gómez de Salazar; Alcagi, que regresa y sirve como intérprete, más el hábil cortesano Ruy González de Clavijo, camarero real.
Será este quien daría cuenta de las aventuras experimentadas en tan extraordinaria misión.........
