La hora del juicio
A seis días de acudir a las urnas, comparto estas reflexiones con la inquietud que me brindan años de observación y experiencia directa. Mis vivencias, forjadas sobre escenarios reales, me permiten ejercer un discernimiento alejado de cualquier teoría desconectada de la realidad. En mi trayectoria, el dogmatismo demostró ser la ruta segura hacia el estancamiento, el retroceso y la ruina que hoy exhiben con dolorosa claridad Cuba y Venezuela.
Como he señalado en otras ocasiones, mi perspectiva se fundamenta en lo que presencié durante mi misión diplomática en Moscú. Allí fui testigo del marchitamiento de una sociedad culta, inteligente, refinada y creyente, pero privada de su voluntad. De igual forma, mi paso por la China de antes de Deng Xiaoping y muchos viajes posteriores me permitieron constatar cómo el control estatal absoluto condena a millones a la miseria. Por ello, al escuchar a quienes insisten en esas mismas sendas, mi postura nace de lo que viví directamente.
Es preciso advertir una diferencia fundamental: a diferencia........
