Colombia se conmueve y actúa
El terremoto golpeó con fuerza al Eje Cafetero, Chocó y el Valle del Cauca, pero su huella llegó a quince departamentos y más de cuatrocientos municipios. Cayó sobre escuelas, centros de salud, hogares, vidas. Realmente es una tragedia nacional.
Sin embargo, en las horas siguientes, la institucionalidad empezó a moverse en la misma dirección. El empresariado convirtió su asamblea gremial anual en una donatón. El gobierno, con el presidente, la primera dama, el vicepresidente y su señora, se volcó sobre el territorio. Las organizaciones multilaterales anunciaron respaldo financiero y lecciones aprendidas y la ciudadanía multiplicando la solidaridad, desarrolló convocatorias inmensas para sumar.
La resiliencia se construye antes de que lleguen las tragedias. No después. Esa frase debería quedar grabada en cada plan de desarrollo del país.
Pensemos en un edificio. Uno que resiste un sismo de escala 7.4 no lo hace por suerte. Lo hace porque alguien, mucho antes del temblor, calculó cargas, reforzó columnas, ancló cimientos. La resiliencia no es una virtud espontánea. Es........
