Silvia o la tiranía del teleñeco
06 de marzo 2026 - 03:07
La gala de los Goya volvió a ser el búnker de la soberbia. Silvia Abril, profesional de mueca fácil y grito de guion, decidió darnos una lección que nadie le había pedido. Su blanco fueron los jóvenes que van a la iglesia. Patético. Un púlpito televisivo, que se cree, sólo por ello, con derecho a juzgar almas y tutelar conciencias. El triunfo del decorado sobre la verdad interior. La nada mediática asfixiando una libre elección juvenil. El envase vacío acosando la profundidad del espíritu.
Silvia encarna esa aristocracia del “prime time” que se cree intelectual por tener un micrófono subvencionado. Nos venden libertad, pero solo si pasas por su........
