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Lorca en la calle Tablas

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27.05.2026

27 de mayo 2026 - 03:07

Quien se haya hospedado en el hotel María Cristina de Granada podrá imaginar lo que sintió Lorca en la semana que pasó escondido en aquel edificio, entonces la casa familiar de los hermanos Rosales, donde se había refugiado huyendo de las amenazas que había recibido en la Huerta de San Vicente. Yo estuve dos noches durmiendo allí y podría jurar que oí un piano en alguna de las salas vacías, aquel mismo piano que el pobre Lorca tocaba en sus noches de angustia cuando ya se había ido a dormir la tía Luisa –la tía de los Rosales que vivía recluida en la planta superior– y no le quedaba más remedio para combatir el miedo que tocar el piano y fumar sin parar mientras miraba por la ventana que daba a la angosta calle Angulo. Según dicen, alguien se chivó al verlo asomado al balcón, y de ahí partió la fatídica concatenación de hechos que acabó con su fusilamiento en el barranco de Víznar en la noche del 16 al 17 de agosto de 1936.

Lorca tuvo la mala suerte de que confluyeran en su asesinato un sinfín de circunstancias que lo condenaron sin remedio. La primera –y la más importante de todas– fue que la represión que ejercieron los sublevados en........

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