¿Qué gana el Perú siendo disuasivo?
Nuestro histórico ha sido hallarnos en el tercer lugar de los Estados con capacidad disuasiva en Sudamérica, después de Brasil y Argentina. Basta mirar cifras y efectuar comparaciones, principalmente en la segunda mitad del siglo XX. Esa privilegiada condición la perdimos y fue agudizada en los últimos 25 años, volviéndonos un país dominado por nuestras vulnerabilidades, aquellas que inexorablemente surgen cuando las naciones descuidan su seguridad y defensa. Privilegiadamente, cerca de los gurúes de la diplomacia peruana desde mis tiempos mozos en la Cancillería, aprendí de ellos que la mejor y más eficaz diplomacia es aquella que está sostenida en su cualidad disuasiva. Si uno observa los resultados comerciales, financieros, etc., alcanzados por los países desarrollados, podrá confirmar que la ecuación no les ha fallado: los Estados que cuentan con una relevante capacidad bélica, dotados de confianza, vuelven a sus diplomacias........
