Seguridad, salud y educación: el mismo problema estructural
Los próximos debates presidenciales tendrán entre sus temas centrales la seguridad ciudadana, la salud y la educación. Es lógico. El Perú atraviesa un momento donde la violencia, el deterioro de los servicios públicos y la frustración de millones de familias comienzan a cruzarse entre sí. Sin embargo, seguir tratando estos temas por separado es precisamente parte del problema. Mientras los candidatos los discutan como agendas independientes, las respuestas seguirán quedándose cortas. La inseguridad también se alimenta de un sistema educativo que dejó de orientar a muchos jóvenes, de familias golpeadas por una pandemia que el Estado nunca logró acompañar adecuadamente y de territorios donde la autoridad pública fue perdiendo presencia con los años. Durante el COVID-19 murieron más de 250 mil peruanos, una de las cifras de mortalidad más altas del mundo en proporción a la población. Miles de niños quedaron huérfanos o crecieron en hogares golpeados económica y emocionalmente. El país nunca construyó una estrategia seria para acompañarlos después de la emergencia. Muchos terminaron expuestos al abandono escolar, la informalidad y distintos entornos de violencia. Ese impacto sigue ahí, aunque políticamente casi nadie quiera hablar de él. Hoy la criminalidad organizada también se mueve alrededor de........
