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Remuneraciones bajo la lupa

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24.03.2026

El nuevo riesgo no es el despido, es la planilla

Durante años, el foco de contingencia laboral estuvo en el despido. Hoy, el escenario ha cambiado. La fiscalización laboral dirige su atención hacia un aspecto sensible para las organizaciones: el pago de remuneraciones. Este cambio no es menor. A diferencia de otras materias, las remuneraciones impactan en la operación diaria de la empresa y en su flujo de caja. Un error no solo genera contingencia legal, sino también un efecto económico inmediato.

No basta pagar, hay que pagar bien

Uno de los errores más comunes es creer que el cumplimiento se agota en pagar puntualmente. Sin embargo, desde el punto de vista jurídico, el análisis es más exigente. No se trata solo de pagar, sino de pagar correctamente. Esto implica definir qué conceptos son remunerativos, cuáles no lo son, cómo se estructuran los ingresos del trabajador y si existen pagos que, aunque denominados de otra forma, pueden ser considerados remuneración. Bonos, asignaciones, incentivos o pagos variables mal diseñados pueden convertirse, en una fiscalización, en contingencias relevantes.

La trazabilidad del pago es el nuevo estándar

El estándar actual de cumplimiento ya no se limita al pago. Hoy es clave poder demostrar cómo se determinó ese pago. Esto implica contar con criterios claros de cálculo, documentación que sustente los conceptos abonados, coherencia entre contrato, planilla y práctica real, y consistencia en el tiempo. Las inconsistencias, aunque parezcan menores, pueden generar observaciones, requerimientos y sanciones.

El error silencioso: la estructura remunerativa

Muchas contingencias no nacen de la falta de pago, sino de errores en la estructura remunerativa. Por ejemplo, pagos que deberían ser remunerativos y no lo son, beneficios otorgados sin claridad jurídica, diferencias entre lo pactado y lo ejecutado, o sistemas de incentivos sin sustento técnico. Estos errores no siempre se detectan internamente, pero suelen aparecer en una fiscalización. Entonces, la empresa ya no discute solo montos, sino también cómo diseñó y ejecutó su política salarial.

Cuando la formalidad no coincide con la realidad

Un patrón recurrente en las inspecciones es la distancia entre el documento y la práctica. El contrato dice una cosa, la planilla otra y la realidad operativa muestra algo distinto. En esos casos, la autoridad no analiza solo lo formal, sino la realidad del vínculo laboral. Y es ahí donde muchas empresas quedan expuestas frente a contingencias que pudieron prevenirse.

Prevenir desde la gestión, no desde la defensa

El enfoque tradicional ha sido corregir cuando aparece la contingencia. Hoy resulta insuficiente. La prevención exige revisar periódicamente la estructura remunerativa, validar los conceptos de pago, alinear documentos con la práctica real y anticipar observaciones. Las remuneraciones ya no son solo un tema operativo. Son una decisión estratégica. Las empresas que entienden esto no solo reducen riesgos legales, sino que fortalecen su organización interna y su capacidad de respuesta frente a la fiscalización.

Por Luis Torres Cordero 

(*)Abogado laboral y de Seguridad y Salud en el Trabajo

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