Dos tipos audaces
28 de agosto 2026 - 03:07
En las largas tardes de ayer, que tan pronto pasaron, era capaz de estarme quieto, mirando una pantalla o un libro, viendo cine y series y leyendo. Por eso los lectores voraces, los cinéfilos redomados, despiertan en mí una simpatía similar a la complicidad desplegada entre dos miembros de un culto secreto. No nos conocemos, pero en cierto modo sí nos conocemos, y podemos decirnos lo que decía Baudelaire al inicio de sus flores del mal: mi semejante, mi hermano.
Dos de estas personas viven en Argentina. Poco sé de ellos: fuman en pipa, visten formales casi siempre, parecen unirlos afinidades estrechas. A la derecha de sus pantallas, Sebastián Porrini, de rostro y nombre italianos, ojos cansados, pelo cano, voz profunda, lector de griego antiguo, francófilo, diciendo a cada poco........
