Propósito de no exagerar
MADRID 30 Dic. (OTR/PRESS) -
No es una costumbre original, pero cuando llega un nuevo año hay un montón de ciudadanos que elaboran unas cuantas propuestas que pretenderán llevar a cabo en los doce meses siguientes. No lo he hecho jamás, que yo recuerde, pero nunca es tarde si el propósito es bueno, y este año me he propuesto no caer en tres exageraciones.
La primera, no analizar el discurso navideño del Rey, a no ser que declare la guerra a Francia, o exprese que está hasta los mismísimos de todos nosotros. Los discursos navideños son siempre, siempre, previsibles, adorablemente vulgares, dulcemente tópicos y........
