Una carrera maretoniana
MADRID 23 Ago. (OTR/PRESS) -
Las vacaciones presidenciales en La Mareta imprimen carácter y resultan muy significativas. Disfrutar del poder hasta los límites posibles y más allá de lo conveniente. Que no digo yo que el jefe del Gobierno, que sin duda trabaja lo suyo (nunca mejor dicho), para bien y para mal, no tenga derecho a esas vacaciones, como todo el mundo. Pero es obvio que jamás debería haber prolongado maratonianamente -maretonianamente- su descanso aquí, en Canarias, donde todo ocurre a hora diferente, y ahora, en plena invasión de Ceuta y en el apogeo de los incendios, entre........
