Elogio de la complejidad
Acaba de morir Edgar Morin, el último gran pensador de nuestro tiempo, defensor de la complejidad intelectual como único camino para entender la realidad. Lejos de aceptar la validez del pensamiento fragmentado en compartimentos estancos, consideraba necesario interrelacionar todas las disciplinas, desde la física hasta la sociología, o las matemáticas, o la biología, para conseguir la mirada global, el pensamiento completo.
Rescato para la memoria un concepto que fue recurrente en su obra: el rechazo de la certeza. O dicho de otro modo, el valor extraordinario que tenía la incertidumbre para el análisis de la complejidad. "Debemos aprender a navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de certezas", escribió en la guía que le pidió la UNESCO para repensar el sistema educativo. Hijo de un comerciante sefardita de Salónica, sustituyó su apellido Nahoum por el de Morin cuando se apuntó a la Resistencia francesa, para camuflar su condición judía, pero siempre valoró su bagaje cultural desde una perspectiva laica y universalista.........
