El síndrome Madrid
Siempre he recordado una frase que me dijo la líder socialista Anna Balletbò cuando llegué por primera vez al Congreso de Diputados en 1995. Era un momento de fuerte confrontación entre el nacionalismo catalán (tanto de CiU, como de ERC) y el PSC, no en vano, la cuestión nacional era el eje del relato, y personalmente había hecho una campaña electoral dura contra las renuncias de los socialistas catalanes en favor de España. Gobernaba Felipe González (sería su último mandato) y ya habíamos sufrido el intento de la LOAPA —exitosa a medias—, la ley de costas, que invadió completamente las competencias catalanas, y la famosa ley Corcuera, que también recortaba competencias catalanas en seguridad. Al mismo tiempo, se aprobaba la Ley del Sector Eléctrico, que sería demoledora para los intereses catalanes: ENDESA absorbía la histórica FECSA (Fuerzas Eléctricas de Catalunya) y el proceso de concentración terminaba con la pérdida del control catalán sobre la producción y distribución de energía. Y también aprobaban la LOSEN que convertía la red de transporte de electricidad en una competencia exclusiva del Estado a través de Red Eléctrica de España (REE), y dejaba a la Generalitat sin poder real para decidir nuestras........
