¿Y una vez haya vuelto, entonces qué?
Carles Puigdemont volverá a casa por Navidad, sí, ¿pero y entonces qué? Esta es la primera de las incógnitas, la principal, que desde JxCat se han apresurado a intentar clarificar: "Volverá más como presidente de país que no como presidente de partido", ha avanzado hace poco el secretario general de la formación, Jordi Turull, en una entrevista en ElNacional.cat. Esto solo tiene un inconveniente, y es que la gente se lo crea y le compre el relato. Es obvio que los suyos se lo tragarán, como han hecho siempre con todo, pero el problema será si más allá de la parroquia propia habrá alguien que lo apoye como si en estos nueve años que van de la celebración del referéndum de independencia del Primer d'Octubre del 2017 a su retorno a Catalunya no hubiera ocurrido nada. Este, y no ningún otro, es el hándicap.
Volver como presidente de país y no como presidente de partido está muy bien como eslogan, ¿pero a quién pretende convencer con esta cantinela puramente electoral y electoralista? Es sabido por todo el mundo que Carles Puigdemont no se quedó sin la presidencia de la Generalitat porque perdiera unas elecciones, sino porque fue desposeído por la intervención del autogobierno de Catalunya a raíz de la aplicación del artículo 155 de la Constitución por parte del gobierno español —a manos del PP y con el apoyo del PSOE— como respuesta a aquella pantomima de declaración de independencia del Parlament del día 27 de octubre. Desde este punto de vista, JxCat está legitimado para usar la carta de president en lugar de la de expresident, entre otras razones porque el protocolo mantiene para todos los que han sido inquilinos del Palau de la Generalitat, también cuando lo han dejado, el trato de president, pero fuera de esta consideración legal y reglamentista, ¿a quién engatusará?
JxCat, en todo caso, está en su derecho de reivindicar la figura del exalcalde de Girona como "liderazgo de país", en palabras del mismo Jordi Turull, pero todos juntos tienen un grave problema de credibilidad, porque ahora resulta que vuelven a reclamar el apoyo para hacer aquello que en 2017 también habían dicho que harían y no hicieron. Carles Puigdemont, en este contexto, puede querer recordar el Primer d'Octubre como "el día de la........
