Rajoy, el hombre de los mil tropiezos
Difícilmente ha habido en los últimos años un político en España con la capacidad para meter tanto la pata, cada vez que habla, como Mariano Rajoy. Las hemerotecas están llenas de situaciones graciosas y cómicas hasta otras políticamente más graves en las que el expresidente del Gobierno ha acabado con un lapsus del que no ha podido salir. Pero, de estas situaciones, entre la suerte y el poder, ha salido con pocos rasguños, hasta esta semana, en que su gazapo sobre los franceses ha traspasado fronteras hasta convertirse en una polémica racista en la que ha acabado opinando todo el mundo e incluso la Agrupación Nacional, el partido de Marine Le Pen, ha tildado sus palabras, además de racistas, de vergonzosas, escandalosas y lamentables. No es poca cosa, para un político que, si puede, tiende a callar o a pasar desapercibido, y que ha coincidido con las de otro gallego, su sustituto, Alberto Núñez Feijóo, que empieza a especializarse a meterse en jardines llenos de espinas como sus últimas declaraciones sobre el absentismo laboral y las........
