“Nadie puede servir a dos señores...
...porque o odiará al uno y amará al otro, o preferirá al uno y despreciará al otro” (Mateo 6,24). Ahora que el presidente electo ya no es ateo y se convirtió en cristiano practicante, debería seguir este consejo de Jesús para decidir si renuncia o no a su condición de ciudadano de Estados Unidos.
No estoy de acuerdo con quienes dicen que el presidente de Colombia no puede tener doble o triple nacionalidad y que por lo tanto se debe desconocer su elección. No hay nada en nuestra Constitución que lo prohíba.
El debate no es jurídico, sino político y ético; además, no existe con otras nacionalidades como la italiana, sino con la de Estados Unidos, y no por las leyes de ese país, sino por el juramento que debe hacer quien adquiere........
