Fabricar, enlistar (y eliminar) enemigos
Un régimen en problemas. Una clara evidencia de un régimen autoritario en problemas se hace patente cuando empieza a inventar o fabricar enemigos. A identificarlos, a veces en ‘listas negras’, como fórmula de ganar cohesión en torno al poder. También lo hacen para eliminar frenos y contrapesos al ejercicio absolutista del poder con la invocación de un peligro a conjurar.
Es el turno de la prensa. Algo familiar a los mexicanos de la era de AMLO. Identificado ese enemigo como causante de los males de la nación, viene contra él la guerra reputacional, la restricción de sus actividades, las intimidaciones y acciones administrativas y judiciales y la eliminación de la vida pública —o de la vida a secas— de las personas. El mismo recurso se ha usado para anular o liquidar instituciones ‘estorbosas’, como el Poder Judicial y los órganos autónomos. No hay duda, el régimen mexicano está ciertamente en problemas y va por........
