¿Qué aprendí?
No quiero dejar pasar la oportunidad de hacer una última reflexión sobre el Gobierno de Petro. No para seguir mirando por el retrovisor, sino precisamente para que no volvamos a estrellarnos con el mismo poste. Un país partido por mitades terminó viendo una misma película y sacando conclusiones totalmente opuestas. Veamos. 1) Que la gente, en términos generales, es buena, noble y quiere creer. Y precisamente por eso es engañada. Basta repetirle a alguien que uno lucha por él, que pertenece a “los suyos”, para que termine perdonándole todo. Somos tribales: ‘Si es de los míos, no importa’. Petro entendió esa debilidad humana y la........
