El discreto encanto
“Ese es el problema con la bebida, pensé, mientras me servía un trago. Si ocurre algo malo, bebes para olvidarlo; si ocurre algo bueno, bebes para celebrarlo; y si no pasa nada, bebes para que pase algo”: Charles Bukowski.
Hay lugares previsibles en su carácter y obedientes a su destino, pero definitivamente la cantina no es uno de esos. En ella conviven amores y felicidades, así como odios y tristezas, pero también se sientan a la misma mesa la riqueza y la pobreza, risas y llantos, sinceridad y farsa; es aquel espacio donde todo parece concluir y, sin embargo, nada termina del todo.
Mientras afuera la vida exige compostura, dentro de la cantina se aflojan los amarres de la etiqueta y todos pueden naufragar a........
