Julio de 1936, cuando la Utopía dejó de ser un sueño
Opinión Julio de 1936, cuando la Utopía dejó de ser un sueño
Para varias generaciones de nuestro país el mes de julio tenía un significado claro: la conmemoración del golpe de Estado perpetrado por el bando traidor del ejército español y por la derecha reaccionaria contra la legalidad del gobierno republicano, además de suponer el cobro de la paga extra establecida por el régimen franquista para celebrar su triunfo sangriento e intentar limpiar la fecha del 18 de julio de su imborrable mancha de represión y muerte.
Justo noventa años después la paga extraordinaria todavía se cobra, pero ahora como extra de verano, y el recuerdo de Franco y sus esbirros asesinos se resiste a desaparecer para refugiarse exclusivamente en los libros de historia, ya siguen existiendo sectores que reivindican su vergonzosa herencia y porque todavía no se han recuperado muchos de los cuerpos y la memoria arrojados por los fascistas en numerosos barrancos y fosas de la geografía española.
Para la clase trabajadora, y muy especialmente para el movimiento libertario, julio del 36 representa una de las más avanzadas experiencias revolucionarias y la ocasión histórica en que el sueño autogestionario se ha puesto en marcha en nuestra tierra, demostrando que el ser humano es capaz de decidir en armonía y libertad sobre todos los aspectos de la vida colectiva.
A partir del 19 de julio de 1936 y durante los meses sucesivos los trabajadores y el resto de sectores........
