La camiseta que no heredamos
En muchos hogares, los padres transmiten a sus hijos la pasión por un equipo. Compran camisetas, los llevan al estadio, les enseñan los nombres de los jugadores, les hablan de sus ídolos y les señalan cuál es el rival. Y así van construyendo una tradición.
De esta manera, los hijos vamos heredando de nuestros padres la pasión por el fútbol y el amor por un club. No obstante, nadie nos pregunta si queremos recibir ese legado. Simplemente nos llega, pero no siempre se queda con nosotros.
Le ocurrió al músico argentino Fito Páez. Su padre era seguidor de Newell’s Old Boys. Sin embargo, el propio Páez cuenta que cuando tenía unos 12 años........
