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Nuria, Ana y Francesc, tres talentos regresados a Barcelona por AstraZeneca: "Nunca me imaginé en una farmacéutica pero me siento útil"

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03.03.2026

Nuria, Ana y Francesc, tres talentos regresados a Barcelona por AstraZeneca: "Nunca me imaginé en una farmacéutica pero me siento útil"

La "oportunidad" del edificio Estel, la familia y la calidad de vida les han convencido para dejar los países donde habían logrado una carrera profesional

Así se trabaja en el hub de AstraZeneca: horario flexible, inglés, 66 nacionalidades y muchos 'millennials'

El hub de AstraZeneca en Barcelona inaugura a lo grande su sede en el edificio Estel

El deslumbrante edificio Estel de Barcelona se inaugura con el 65% de oficinas y locales contratados

Ana García del Molino, Núria Folguera y Francesc Muyas, tres talentos barceloneses de Astrazeneca con el edificio Estel como marco / MANU MITRU / EPC

El nuevo edificio Estel de Barcelona no solo ha reanimado un barrio del Eixample que convivió largos años con una mole de hormigón abandonada, sino que se ha convertido en un imán de talento internacional y motor de actividad económica. La farmacéutica AstraZeneca ha sido uno de sus motores, al crear su hub barcelonés, que copa nueve plantas del inmueble y sumará a final de año unos 2.000 trabajadores de al menos 66 nacionalidades en nómina. Pero una de sus principales virtudes para Barcelona es que ha permitido el regreso por la puerta grande a numerosos profesionales brillantes que antes tuvieron que marcharse lejos para abrirse camino. Estas son tres de sus historias.

Núria Folguera, matemática: "No siempre es fácil volver a España"

Nacida en 1991 y con un cerebro hiperdotado para las matemáticas, Nuria Folguera se licenció en la materia por la Universitat Autònoma, pero enseguida focalizó su talento en la matemática aplicada a la biología con un máster en Bath (Reino Unido) y el posterior doctorado en el Centre de Recerca Matemàtica, que la catapultó a un postdoctorado de cuatro años en Londres. Encontró ese empleo porque quería investigar y aquel era un centro pionero, donde pudo avanzar en la "modelización matemática de células madre". Aún le cuesta explicar su trabajo de forma que lo entiendan la mayoría de los mortales, pero su objetivo sí queda claro: quería aterrizar la teoría en "el mundo real, más allá del académico", relata.

Comentando esas inquietudes con un amigo biólogo, este le comentó que sabía de un puesto "ideal" para su perfil en AstraZeneca, que consiguió en 2021 en la sede de la farmacéutica en Cambrigde. Trabajó como Senior Scientist en Medicina de Sistemas en un edificio que incorpora laboratorio. La inmersión en ese mundo la fascinó, pero cuando la empresa empezó a crecer vertiginosamente en Barcelona surgió una plaza que le permitía regresar "a casa", donde tenía familia y amigos de siempre. "Era fácil volver en ese momento, no siempre lo es en España", señala. Esta vez las condiciones eran "muy buenas". Así que cogió un avión de vuelta en 2023, rumbo a un puesto en el área de Bio Pharma. La evolución del hub barcelonés de la compañía, que ha concentrado sus diversas sedes locales en una, en el edificio Estel, ha dado alas a su vida profesional y personal.

Ana Folguera, en una de la zonas de trabajo de AstraZeneca en el edificio Estel. / MANU MITRU / EPC

Ahora sus padres entienden lo que hace, bromea. Su equipo recoge datos de pacientes y crea modelos matemáticos que se puedan explicar, de ese modo el modelo predice la concentración en sangre de un producto. Un proceso que está detrás de los medicamentos que en Europa aprueba la agencia reguladora EMA, y que ahora la mantiene a la expectativa de un resultado sobre una novedad para el cáncer de mama que no sabrán hasta junio. Folguera, que tambén ejerce la docencia puntualmente --"me gusta enseñar que lo que se estudia tiene aplicaciones"-- trabaja en un equipo de........

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