Oques Grasses abren con fiesta, comunión y épica su ritual de despedida en el Estadi Olímpic
Fenómeno del pop catalán
Oques Grasses abren con fiesta, comunión y épica su ritual de despedida en el Estadi Olímpic
El grupo de Osona impactó con una superproducción escénica y el repertorio de hitos de 14 años de trayectoria en el primero de sus cuatro conciertos en Montjuïc
Oques Grasses inicia sus conciertos de despedida en Barcelona
Primer concierto de Oques Grasses, de los cuatro que harán, en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona / Manu Mitru
Hace casi un año que los 55.000 asistentes de este miércoles en el Estadi Olímpic compraron sus entradas, una eternidad, y más hoy en día. Emociones congeladas durante todo este tiempo, esperando el momento, que estallaron, por fin, a cámara lenta, a partir del momento en que (con 20 minutos de retraso) Josep Montero apareció en el pequeño escenario situado en el centro de la pista, como el gurú del bosque que es, y cantó ‘Córrer pels camps’ acompañado tan solo de su guitarra.
Fue un arranque suave, extrañamente íntimo, en el que Montero, rodeado de la marea humana, saludó con un “molt bona nit Catalunya” y se detuvo un rato para mirar hacia atrás (“semblava impossible, 14 anys després, i aquí estem”), dar las gracias al público y formalizar el arranque de los “últims concerts de la història d’Oques Grasses”, esos cuatro ‘shows’ en el Estadi que han marcado un hito en el pop catalán. Primera cita, esta, que habría sido la segunda si la tormenta no hubiera forzado el aplazamiento del estreno del........
