Beatriz de Moura, el vendaval carioca que revolucionó el panorama cultural desde Barcelona
Protagonista de la 'Gauche Divine'
Muere Beatriz de Moura, el vendaval carioca que revolucionó el panorama cultural desde Barcelona
Una biografía de Carlota Álvarez Maylín retrató recientemente a la editora, que ha fallecido hoy
Marina Curia, Gabriel García Márquez y Beatriz de Moura en una imagen de 1979. / Bcn
A veces algunas decisiones no solo cambian las vidas de una persona en concreto, también lo hacen respecto a las comunidades en las que se toman. Cuando una joven brasileña, cosmopolita, excelente lectora y con grandes inclinaciones culturales, chica de familia bien, hija de diplomático, desembarcó en Barcelona en plena dictadura ignoraba lo crucial que iba a ser esa decisión en su vida pero sobre todo que una Barcelona y una España todavía sumida en el enclaustramiento franquista iba a estar en deuda con ella. Era Beatriz de Moura y bajo su impulso, de una vitalidad legendaria, iba a crear Tusquets editores, uno de los sellos fundamentales -junto a Anagrama y Lumen- para atravesar ese paso del desierto que nos llevó de la represión reaccionaria a la modernidad.
De Moura, hoy alejada del día a día de la edición, a sus 86 años, es una de las cariátides que sostuvo el templo de la edición en el tardofranquismo. / EPC
De Moura, desde hacía tiempo alejada del día a día de la edición, ha fallecido a los 86 años. Fue una de las cariátides que sostuvo el templo de la edición en el tardofranquismo junto a figuras como Esther Tusquets, que fue su cuñada; Rosa Regàs y en las tareas de gestionar los derechos de los autores, Carmen Balcells.
La biografía ‘Una curiosidad sin barreras. Beatriz de Moura y los libros que nos volvieron modernos’ (Tusquets) de Carlota Álvarez Maylín -a la que se le puede añadir el libro de Juan Cruz ‘Secreto y pasión de la literatura’, que repasa en el mismo sello a buena parte de los autores que se gestaron o se dieron a conocer en él- cartografía una vida marcada por la intensidad, las ganas de comprender el propio tiempo y un cierto hedonismo existencial. “Ella llegó a España -recuerda la biógrafa, que ha podido acceder al archivo y documentación que la editora dejó en la Biblioteca Nacional de España- con un bagaje........
