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Venezuela enfrenta el dilema del destino de millones de toneladas de escombros tras el doble terremoto

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11.07.2026

Venezuela enfrenta el dilema del destino de millones de toneladas de escombros tras el doble terremoto

Los ecologistas advierten sobre el peligro de un desastre para la biodiversidad de la costa del Caribe sur si los restos de los edificios se arrojan al mar

Bomberos y rescatistas trabajan en un edificio derrumbado por el doble terremoto del 24 de junio, en Catia La Mar. / FEDERICO PARRA / AFP

Más de dos semanas después del doble terremoto, cuando todavía flota polvo en la zona cero en medio de llantos que todavía no abren paso al duelo por los 4118 muertos, el Gobierno provisional de Venezuela descartó entierros en fosas comunes. Se ha habilitado el cementerio de La Esperanza de La Guaira, a 30 kilómetros de Caracas, para la sepultura individual de las víctimas de la tragedia. Cada ataúd se ubica uno al lado de otro en parcelas delimitadas y, en varios casos, con una cruz blanca que posee un código alfanumérico.  La leyenda "Identificación especial" informa que puede ser el hombre o la mujer que sus familiares todavía están buscando. El destino de los cuerpos parece haber encontrado una respuesta provisional. Queda por ahora en el aire un interrogante de mayores dimensiones: cómo se gestionarán los escombros de los edificios que se desplomaron el pasado 24 de junio. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), han calculado que el seísmo ha repartido en el territorio unos 17 millones de toneladas de ruinas.

La divulgación en X de imágenes de un camión de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) que descargaba desechos a la orilla de una playa en La Guaira ha activado la alarma de los ecologistas. Otras denuncias de ese tipo circularon en las redes sociales. El desastre urbano podría abrir las puertas de otro que afecte la biodiversidad de esa región. Usar el mar como un gran basurero, señaló la conservacionista Karen Brewer-Carías, supone una amenaza para la fauna marina, el envenenamiento del ecosistema y una erosión de la costa. "Muchas veces se hace porque parece lo más fácil, pero no será beneficioso para las comunidades. Esto va a modificar nuestra........

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