Vuelve el decoro
Apenas amanecía el lunes 10 de agosto, primer día hábil del nuevo gobierno, la naturaleza le impuso al presidente su primera agenda. El sismo golpeó al Chocó, el Eje Cafetero y el Valle del Cauca cuando Abelardo De la Espriella se disponía a iniciar su primera jornada de trabajo. No alcanzó siquiera a pisar el Palacio de San Carlos desde donde despachará: salió directo de su casa hacia el avión que lo llevó a la zona del desastre. Le siguieron sus ministros. No había tiempo que perder. Cali y Pereira recibieron algunos de los impactos más dolorosos.
Entre las nubes de polvo de los escombros, se oían los gritos y llantos de quienes buscaban a sus seres queridos. En medio de ese drama, emergía la figura del mando. Su resolución innata se impuso........
