Más que una dieta
Esta semana el país discutirá cuánto sube el trago, a quién le devuelven el IVA y quiénes van a declarar renta. Mientras tanto, unas páginas más adelante en el mismo proyecto de ley, viene la verdadera oportunidad: achicar el Estado.
No sé qué saldrá del Congreso en materia tributaria. Pero apostaría a que las facultades extraordinarias sí pasan: seis meses para fusionar, suprimir y rediseñar entidades por decreto. Es una oportunidad enorme, y por eso mismo hay que pararle bolas al cómo. Gritos de austeridad hay en cada gobierno; esta vez podemos hacer una reforma profunda y definitiva.
Primero, el problema. Sin ajuste, el déficit de 2027 llegaría a 9,4% del PIB, y hoy tres de cada diez pesos que recaudamos se van en deuda. Según algunas estimaciones, el costo del personal del Estado pasó de $168 a $191 billones entre 2022 y 2025. Y solo en el primer trimestre de 2026 se firmaron 70.000 contratos de prestación de servicios más que en el mismo periodo de 2022.
Aunque se agrava más en unos gobiernos que en otros, el mal es estructural. En 1990 el Gobierno Central gastaba menos del 10% del PIB; en 2002 ya pasaba del 21%. Lo que nos dejó Petro obliga a apretar el cinturón, pero sobre todo a cambiar de hábitos. El Estado colombiano es........
