Un asunto serio
Madrid y Barcelona, como es natural, son las dos ciudades en contienda que tienen la obligación cultural, encomendada por nadie aunque no por ello menos vinculante, de orquestar el mejor despliegue posible para celebrar por todo lo alto el segundo mejor día del año (porque es de conocimiento público que el mejor es indiscutiblemente el jueves de octubre en que Estocolmo se viste de gala para abrirle las puertas del Olimpo literario a una nueva firma que figurará en el panteón inmortal de las letras universales).
Barcelona tiene, tal vez, la tradición más arraigada de las dos, ya que, al no contar con una feria del libro como tal, no le queda otra opción más que poner todas sus fichas en la Diada de Sant........
