Trump firma acuerdos con lápiz de mina
Los índices de aprobación de Trump están por el suelo, las perspectivas de los republicanos para las elecciones de noviembre empeoran día a día, y casi todas las iniciativas de Trump siguen empantanadas en los tribunales.
Mark Carney, el primer ministro canadiense, ha suspendido las negociaciones comerciales de Canadá con Estados Unidos, tras calificar la política arancelaria de la administración Trump como extorsión. Luego de un año de intentar evitar los aranceles ilegales de Trump, Carney ha suspendido unilateralmente esa negociación comercial, lo que ha impactado la geopolítica del comercio internacional y podría convertirse en el equivalente comercial de la desventura militar de Trump en el Medio Oriente.
El tono tranquilo pero desafiante de Carney lo diferencia de otros líderes mundiales. Sus palabras tienen autoridad y gravitas, pues fue presidente del Banco Central de Canadá, durante la Gran Recesión de 2008, y del de Gran Bretaña, durante el Brexit. Sus declaraciones tras el colapso de las negociaciones tarifarias han sido calificadas como equivalentes a su discurso en enero, ante el Foro Económico Mundial en Davos.
Para Carney, la ofensiva arancelaria de Trump, y el que esgrima la hegemonía global de Estados Unidos, es un chantaje global. Su aseveración de que la administración Trump firma sus acuerdos “con lápices de mina” sacó roncha en Estados Unidos. Carney también ha hecho notar el déficit de 40 trillones de dólares que tiene ahora esa nación y asegura, en cambio, que la economía de Canadá está ordenada.
Uno de los puntos de fricción que condujo al colapso de la negociación con Estados Unidos fue que, en el último minuto, Trump exigió que Canadá se ciñera a los mismos protocolos arancelarios que impone a sus otros socios comerciales. Además, exigió que Canadá no buscara acuerdos de libre comercio con otros países. Esto rebalsó el vaso. Desde que Trump comenzó a imponer aranceles a las importaciones de Canadá, en total violación del acuerdo de libre comercio existente, Carney ha advertido a los canadienses que la antigua relación comercial con Estados Unidos ha terminado y que Canadá deberá expandir su comercio hacia otros mercados para compensar las consecuencias de este desacuerdo.
Carney ha tenido un éxito notable, para gran pesar de la Casa Blanca. Su desafío está teniendo el apoyo por todos quienes ya están cansados de Trump. El diario chino Global Times calificó a Canadá y China como “los únicos países que se atreven a responder a la presión de Estados Unidos con medidas recíprocas”. Para septiembre está previsto que Carney se dirija al Parlamento de la Unión Europea cuando asista a la cuenta anual que rendirá la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Trump ha estado firmando acuerdos comerciales con decenas de países y todos han aceptado sus condiciones para evitar ser afectados por tasas arancelarias aún más elevadas. China ha desafiado los aranceles de Trump desde un comienzo y periódicamente ha logrado acuerdos bilaterales. Canadá y México se........
